Principio de Identidad

Como principio de identidad, se entiende que es un principio tradicional de la filosofía y de la lógica. La base del principio de identidad se basa en que todo objeto o cuerpo es similar a sí mismo y se representa de la siguiente manera:

X = X o “X es X”

Al expresar que una cosa u objeto es similar a sí mismo, no es más que el objeto es netamente el mismo. Es posible decir que las cosas cambian de manera constante, pero, el objeto no deja de ser el mismo, de no ser así, no se podría argumentar que dicho objeto o cosa ha cambiado. Todos los objetos, absolutamente todos, por más que cambien, poseen algo en particular que los identifica y caracteriza de los demás, una característica especial con la cual podemos reconocerlas e identificarlas, incluso en diferentes contextos.

La identidad como ley

identidad como ley

La identidad es una de las leyes constituyentes del pensamiento, debido a que el mismo trata de encontrar la identidad de todas las cosas. Principalmente, al manifestar el principio lógico de identidad, se está refiriendo a las cosas y/o objetos, de este modo, se dice que el principio de identidad es uno de carácter ontológico (porque se avoca al estudio de las cosas). Asimismo, para que este principio adapte un carácter lógico estricto, deberíamos de aplicarlo a los enunciados, por ejemplo: “Toda expresión es igual a sí mismo”.

De igual manera, se debe tener presente dicha observación al analizar los otros principios lógicos superiores postulados por la lógica clásica, donde se perpetúan desde un ámbito ontológico (al referirse a cosas y objetos) y en un ámbito lógico (porque se aplican a las formas lógicas, como en los enunciados).

No es correcto interpretar o asimilar el principio de identidad con la tautología de la lógica proposicional, la cual explica que toda proposición es verdad si y solamente si ella misma es verdadera. No obstante, manifiesta una verdad con respecto a las proposiciones y los valores de verdad. Por otro lado, el principio de identidad argumenta una verdad sobre todos los tipos de identidades, no solamente en proposiciones.

El Origen de Todo

Los inicios del principio de identidad se le atribuyen con frecuencia al famoso filósofo Aristóteles, aunque algunos piensan que no existe referencia valida alguna sino hasta el siglo XIII, después de Santo Tomás de Aquino. Antes de Aristóteles, Parménides, otro filósofo griego, expresó en su texto sobre la naturaleza acerca de “lo que es, es, y lo que no es, no es”.

En el siglo XVII, era común referirse a este pasaje, principalmente entre filósofos. De este modo, existe la probabilidad que dicho texto haya sido aplicado en los estudios de Aristóteles en la Alta Edad Media.

Críticas y Opiniones al principio de identidad

Georg Hegel, filósofo alemán, dentro de la ciencia de la lógica en su filosofía general, mantuvo la introducción (y defensa) del principio de identidad a una crítica radical. La esencia de su argumento radica en que hay una brecha desde la primera “X” a la segunda en la proposición “X = X”. Aquí no es evidente la identidad, se trata de una identidad afirmada. La segunda “X” se encuentra afuera de la primera. La identidad abarca en sí la diferencia. La lógica nueva nos argumenta que Hegel no se basa en algo concreto.

No obstante, en lo que refiere al principio de identidad, sino en las bases de la contradicción, se instituye una contradicción, la cual no debe rechazarse o negarse, sino reconocerla y aceptarla.

Si “X” es “Y”, “X” depende de “Y”, que al mismo tiempo lo niega, lo refuta. Estudiando que “X” es ejecutado al negarse “Y”. En conclusión, la anterior proposición nos muestra que la afirmación de “X” es “X”, en contradicción con “Y”.

Ludwig Wittgenstein, filósofo austríaco manifestó en relación al principio de identidad que “X involucra a no-X”. Es decir, en cualquier X es necesario que exista un elemento que es no-X. Este principio lo aplicó en la defensa de su tesis. Esta defendía el conjunto de leyes que hacen la gramática totalmente arbitraria.

Gracias a ella se le conoce como una validación mediante el argumento de la polaridad. Esta hace énfasis en que ninguna oración declarativa tiene la capacidad para validar una ley gramatical. Esto es en sentido que, si una frase tiene lógica, la negación de la misma ha de tenerlo también. Asimismo, si una oración argumenta una ley, su negación debe de hacerlo, lo cual es paradójico.

La incógnita del principio de identidad

Podemos decir que el principio de identidad no es más que aquel que, desde su uso expresivo y práctico, interviene dando una referencia segura para la dirección del pensamiento. Desde un principio ya es considerado verdadero y como el método de la verdad. De esta manera, se convierte al mismo tiempo lógico y ontológico por igual.

Entre los posibles principios comprensibles como lógico-ontológicos principales y sin requerir un argumento, están los de identidad, de no contradicción, del tercero excluido, y el de eficaz razonamiento. Sin embargo, todos estos principios puede ser limitados al principio de identidad.

De este modo, se establece una exclusión, dado que nada puede ser y no ser de manera simultánea, negarse a ser otro objeto. No es posible razonar acerca de una tercera opción. Al mismo tiempo, en el momento que lo múltiple se unifica concentrado en algo común, se le califica y a lo similar, mientras actúa en la unidad, se le califica como base y razón de ser.

Al sostener que dos cosas son dichas: primeramente, que todo tiene un origen desde donde surgió, incluso cuando lo ignoramos. Asimismo, el segundo, todo, absolutamente todo tiene posibilidad de ser comprendido desde un punto de vista lógico y racional. Es decir, basado en el principio lógico-ontológico de identidad.

De esta manera decimos que, la identidad es quien, tomada como principio, es la que nos da cuenta del conjunto. Igualmente, mientras pueda ser expuesta su constitución, podemos también obtener la compresión de todo lo consiguiente. En relación a su importancia, es recomendable (y nunca está de más) indagar hasta qué punto es posible apoyarse en el mismo.

En próximos post continuaremos con más principios y teoremas.

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