Principios del cine de acción

Los principios del cine de acción derivan de la representación de actos que no son aupados por las mismas, sino como una forma de poder ver las consecuencias de estar del bando equivocado o de realizar actos que sólo bajo un guion cinematográfico puede poseer factibilidad, acompañado de buenos efectos especiales y movimientos coreográficos con explosiones y artilugios especiales que hacen del protagonista, sus acompañantes y hasta de sus antagonistas, personas que han llegado a ser los utópicos metahumanos.

Por eso, desde que el género arrancó, se fueron creando producciones de alto o bajo presupuesto, se consolidaron actores y actrices diestros en darle vida y vigor a cada escena de acción, que el género tomó un nuevo y mejorado giro (que en la actualidad posee fuertes y preocupantes altibajos).

Las películas tradicionales, las que crearon a los héroes de acción y por ende se apegan a los principios del cine de acción, siguen siendo las favoritas en las televisoras nacionales (donde se cortan escenas de impacto por aquello de la protección al menor); en las cableras se repiten algunas; y en los portales de streaming se encuentran nuevos y viejos títulos, siendo para nosotros (y millares de usuarios) en la web de pelisplus donde más títulos gratuitos se pueden ver online e incluso, descargar.

Principios del cine de acción

Los disparos, explosiones, persecuciones a pie, en auto, helicóptero, no siempre fueron elementos de acción, sino para hacerla más entretenida.

Sus personajes eran casi que invulnerables, salvo ante el antagonista. Parecían tener todas las respuestas y poco a poco eso fue atacando la plusvalía del género. Ejemplos, las primeras películas de James Bond o de Harry el Sucio.

El uso de artilugios, lo diestros que eran con las armas (casi de la nada), bien que fundamentaban los principios del cine de acción, pero esto fue cambiando con el paso de los años y debían existir más y mejores motivaciones.

Se unió al cine de acción el género de la ficción, con seres casi que indestructibles que estaban a favor o en contra de la ley y debían alzarse, caer y volver a levantarse para atrapar en sentimiento, como en explosividad, a las diversas audiencias. Los dos casos más emblemáticos: Robocop y Terminator.

Las escenas riesgosas que involucraban a los actores, con o sin el uso del CGI o dobles de riesgo, se transformaron en el área medular de los principios del cine de acción. Mientras más se atrevía el actor, mucho más se le adoraba a él, sus obras y por ende, al género.

Es así como en décadas distintas, actores de la talla de Sylvester Stallone (Rocky y Rambo), Mel Gibson y Danny Glover (cuatrilogía de Letal Weapon) y Tom Cruise (Misión Imposible), gracias a la realización de sus acrobacias, escenas peligrosas con sentido y sin sentido y el asumir las consecuencias, invistieron al género de la seriedad que se requería.

El uso de la astucia, la fuerza, las habilidades innatas, acompañados de tramas de combates a la mafia, vicios, terrorismo, leyendas e incluso seres sobrenaturales o tecnología despiadada, forjaron a nuevos héroes de películas de acción que se han transformado en una época de oro difícil de emular.

Fue así con ejemplos como Arnold Schwarzenegger (Predator, Conan el Bárbaro), Jean Claude Van Damme (Timecop), Steven Seagal (Nico), Bruce Willis (Die Hard) que la creatividad y necesidad de ver vencido al mal por encima incluso del sufrimiento personal, reforzaron a uno de los principios del cine de acción más fundamentales: lograr el objetivo y ayudar al inocente, por encima de nuestras vidas.

Principios del cine de acción

En la actualidad

Los principios del cine de acción son demasiado enrevesados porque en cada película con o sin efectos especiales o de coreografía sencilla, se trabaja en función de llamar la atención y lograr lo que en la vida real, sería una locura, un riesgo, una mala consecuencia.

Actualmente todo depende de la pantalla verde y los efectos por computadora y de unas excesivas medidas de seguridad y limitaciones que no permiten sentir la adrenalina de antes, como sucede en las películas de Vin Diesel o en las películas de superhéroes que también pertenecen al género de acción.

Más con todo ello, aún permiten ser relajantes, entretenidas, ganan adeptos e incluso permiten enseñar a los más jóvenes lo que es realizable, lo que no y las consecuencias, pasando a ser un factor radical para la educación.

Mientras una película entusiasme, tenga algunos niveles de coherencia y pueda mostrarnos así sea con efectos especiales generados por computadora, todo aquello que un humano pueda hacer por el bien e incluso, demostrar lo que los seguidores del mal hacen y que debe ser detenido, seguirá esos tácitos y dinámicos principios del cine de acción que no del todo se pueden explicar, sólo sentir cómo te llenan de vigor al calor de la adrenalina total.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.